Jr 26, 11-16. 24:
El Señor me ha enviado ustedes,, a predicar
estas palabras
Salmo 68: Escúchame, Señor, el día de tu favor
Mt 14, 1-12: Ése es
Juan el Bautista
El herodes al que se menciona en este pasaje,
es Herodes Antipas, hijo de Herodes el grande. Tenía el titulo de tetrarca de Galilea y Perea, donde ejercía su
gobierno bajo un estricto control de Roma. Juan
Bautista estaba abiertamente
contra el actuar de Herodes,
era tal la irritación que la predicación del Bautista causaba,
que no tardó en arrestarlo. Es que Juan denunciaba la relación que mantenía
con Herodías, esposa de su hermano Felipe, con el fin de apoderarse de todo el territorio. Juan criticaba
el adulterio y la desmedida
ambición de Herodes.
El evangelista
Mateo al ubicar el relato,
en este momento
tiene la función de anunciar el destino trágico que aguardaba
a Jesús, se subraya la
intima relación que existe entre el Mesías y su precursor. La muerte de Juan prefigura la de Jesús. Juan aparece como
el profeta asesinado por los poderosos de su pueblo y su muerte pone de manifiesto la actitud hostil de Israel hacia Jesús. Esta
vinculación entre el destino
de Juan y el de Jesús es
mas clara en el evangelio de Mateo, que concluye el episodio con una nueva referencia
a Jesús, a quien los discípulos de Juan anuncian la muerte de éste.
El poder
de la seducción de una muchacha condujo al embriagado rey a dictar una condena
de muerte largo tiempo reprimida. Pero no pasó mucho tiempo antes que Herodes Antipas empezara a temblar frente a la voz potente de Jesús de Nazaret, quien recogió la insignia del Bautista y comenzó a remover
los cimientos del poder que se había asentado
sobre Israel. Este relato nos describe con claridad que la misión del discípulo es mantener
una actitud critica frente a la sociedad y a las formas de vida que atentan contra los valores del evangelio, los discípulos continuadores de la misión de Jesús tendrán que seguir
denunciando las injusticias, el anuncio de la buena noticia se hace incómodo para
aquéllos que buscan su propia
conveniencia y quieren vivir instalados en su propia seguridad.
Colaboración del Servicio Bíblico
Latinoamericano